viernes, 19 de junio de 2009

De-finir a Prochain, de-limitarlo, es sencillo; de él diría lo que William James diría de Wittgenstein: que es una alma enferma de melancolía, un Tolstoi con tendencia a la extrema emotividad, un santurrón afectado de la Sorge de Goethe, un monstruo de vanidad que necesita por encima de todas las cosas a Dios. Y que además, disfruta con ello.

1 comentario:

Postal dijo...

Mientras disfrute :P