miércoles, 26 de agosto de 2009

Hay varias formas de olvidar a una persona. Puede hacerse relativamente rápido, o puede hacerse bien. Chèrie trataba de olvidar a Clochard, o eso creía yo entonces, de la mejor manera posible, pero, como en todos los casos conocidos, la prisa le apremiaba. El dolor obliga siempre a correr en cualquier dirección y a toda velocidad. Una serie de inconvenientes poco favorecedores hacían la situación de Chèrie aún peor. En un genial golpe de efecto surrealista, su tía materna, que vivía en Alemania, había sido encarcelada acusada de estafa a gran escala. Al parecer su empresa vendía viajes que no existían. En consecuencia directa el tío de Chèrie, desolado y al borde de la depresión, se presentó a un concurso de poesía – juro que ocurrió así – y ganó con el siguiente haiku: "La jaula abierta, los barrotes floridos, el pájaro muerto".

3 comentarios:

k@T dijo...

Haiku: Dígase de aquella forma breve del verso, hermosa, plena de posibilidades y rica en contenido.

Gracias por este haiku

- SiL - dijo...

Me encanta el surrealismo, los haikus, y que jures que fue así como ocurrió.

:*

Postal dijo...

Me recuerda al poema de la jaula en el interior del pájaro.


Deja de escribir cosas guais con anécdotas guais y guaymente escritas!


:)

PD: Coincido con - SiL - en lo mucho que mola que jures que fue así como ocurrió.